En
el sótano, una preciosa estancia de mampostería
de piedra con vigas y techos de madera, era la
cuadra donde alojaban a los caballos que tiraban
de los coches y carros que pasaban por Munilla.
Esta estancia en la actualidad acoge el Museo
del Cántaro, una colección
de más de 600 piezas de toda España.